El otro día una amiga me contaba como su jefe -de treinta y muchos, casado hace poco con otra compañera de trabajo, con una hija de un año y una hipoteca- había dejado a su mujer y se había liado con otra tía del trabajo de veintipocos, así de un día para otro. El tío tan tranquilo, con su crisis de los 40, saliendo de fiesta a lo loco y sin pensar en nadie más que no sea él mismo.
Y me he dado cuenta que yo estoy empezando en mi particular crisis de los 30. Se me pasan por la cabeza cosas que ni de coña me planteaba hace seis meses, pero es que cuando se acerca mi cumpleaños me pregunto que qué puñetas estoy haciendo con mi vida (y qué voy a hacer que me agobia más). Estoy haciendo una lista de cosas que hacer antes de los treinta, y me estoy dando miedito:
- Dejar mi Grupo Scout... dejarlo activamente.
- Terminar de pagar el coche (ahorro importante).
- Tener casa propia (MI casa, lo que equivale a dejar de llevar la maleta en el maletero y sentar cabeza en un sitio).
- Irme a Madagascar de voluntaria (me atrae el país y un proyecto que conozco allí, aunque acepto otro país y proyecto)
- Graduarme en Criminología.
- Mejorar mi salud (los 'hábitos saludables' no existen en mi vida cotidiana)
- Arreglar 'asuntillos' familiares...
- Ver los clásicos del cine.
- Leerme 'Los Pilares de la Tierra' y otros libros decorativos del despacho de casa de mis padres.
- Viajar
- Desarrollar mis inquietudes artísticas.
- Desarrollar mis inquietudes artísticas.
- Mejorar laboralmente, desempeñar actividades profesionales ajenas a mi trabajo habitual.
- Tener un hijo (ea, ya lo he soltado: me estoy planteando ser madre soltera).
De aquí a tres años releeré esto y me echaré a llorar, hasta entonces tengo cosillas que hacer.