
Es increíble y sorprendente pero cierto.
Resulta que yo, que era la persona más tranquila del mundo, me he convertido en hiperactiva. Me está costando un montón acostumbrarme a todo esto: no tener nunca sueño, estar nerviosa constantemente, tener siempre mal el estómago, la cabeza llena de preocupaciones y pensamientos negativos...
Yo pensaba que era 'una mala racha' y mi médico no está de acuerdo, así que tenemos un problema que resolver, aunque no lleguemos a un consenso para solucionarlo (como cuando se empeñó en que tenía un catarro mientras otro médico me decía que me había contagiado de Gripe A). La medicación para esto tiene su cosa: dicen que a los elefantes de colores te acostumbras, aunque lo de ir al trabajo más colocada que los cacos me da un no sé qué...
Acepto consejos, aunque aviso que ya he probado lo de mantenerme ocupada (más cosas en este momento no puedo hacer); salir y divertirme (mi hígado y mi tarjeta dan fé de ello); hacer talleres de relajación; abandonar el café, el té, el nestea, la coca-cola...(ahora el ron me lo tomo con naranja, creo que este es el sacrificio más importante); hablar de mis problemas (que le pregunten a mis amigos...¡gracias!); pensar en cosas bonitas cuando me invaden los miedos o me ataca la pena; apartar cada aspecto de mi vida de los demás y no mezclar los problemas entre sí; alejarme de lo que creo que es causa del problema, etc etc etc. Y aquí sigo comiéndome las uñas :S